El impacto de Airbnb en Castilla y León
El impacto económico de Airbnb en España
La actividad de los anfitriones en Airbnb les aporta un flujo de ingresos adicional, fomenta el gasto de los visitantes en las comunidades a las que viajan, impulsa el empleo en múltiples sectores y aporta importantes ingresos a las administraciones locales a través de los impuestos.
Más de 8.000 M€
En contribución económica total al PIB1
Más de 2.000 M€
En ingresos fiscales totales1
Más de 140.000
Total de empleos generados1
Las cifras de impacto económico estimadas que se indican corresponden a España. Más información sobre la metodología empleada para calcular el impacto económico.
Resumen de la comunidad de anfitriones
Conocer las motivaciones y los datos demográficos de los anfitriones en Airbnb
72 %
de los anfitriones confirman que su actividad en Airbnb no es su ocupación principal2
52 %
de los anfitriones afirman que su actividad en Airbnb les permite hacer frente al aumento del coste de la vida2
Las cifras que se indican arriba corresponden a España
61 %
de los anfitriones confirman que su actividad en Airbnb los ha ayudado a conservar su vivienda2
Las cifras que se indican arriba corresponden a España
55 %
de los anfitriones declaran que los ingresos anuales en total de su unidad familiar son inferiores a 45 mil €2
Las cifras que se indican arriba corresponden a España
55 %
de los anfitriones se identifican como mujeres3
23 %
de los anfitriones afirman tener más de 60 años3
Más de 3000 €
Ingresos anuales habituales de los anfitriones4
Resumen de la comunidad de viajeros
Descubre por qué los viajeros que van a Castilla y León eligen Airbnb.
20 %
de las personas viajan con niños: reservas en las que figura como mínimo un niño o un bebé3
24 %
de los viajeros afirman que no habrían podido organizar su viaje con hoteles2
62 %
Viajeros que se trasladaron desde una distancia máxima de 300 kilómetros de su destino5
Origen de los viajeros5
- Madrid, Madrid, España
- Valladolid, Castilla y León, España
- Barcelona, Cataluña, España
- Valencia, Comunidad Valenciana, España
- Zaragoza, Aragón, España
1 a partir del 31 de diciembre de 2025
2 Datos recopilados a través de una encuesta a la comunidad de Airbnb desde julio de 2025 hasta junio de 2026
3 Datos autodeclarados en la plataforma de Airbnb a fecha de 30 de junio de 2026
4 Datos de Airbnb para 2025, el término «típico» se refiere a la mediana
5 Datos sobre los viajes en Airbnb correspondientes al periodo de 12 meses que finalizó el 30 de junio de 2026
Evaluación económica del sector de los alquileres de corta duración en la UE
Las normativas municipales que limitan drásticamente la oferta de alquileres de corta duración no han logrado mejorar la disponibilidad de viviendas asequibles y, además, perjudican a los anfitriones locales y aumentan los costes de los viajes para los ciudadanos europeos de a pie.

Un nuevo estudio de Oxford Economics encargado por Airbnb pone de relieve el impacto positivo de los alquileres de corta duración en toda la Unión Europea. En 2023, los viajeros que alquilaron alojamientos para estancias cortas generaron 149.000 millones de euros en beneficios económicos, apoyaron 2,1 millones de puestos de trabajo y generaron unos ingresos fiscales de 40.000 millones en total.
Las zonas rurales se han beneficiado especialmente de este impacto positivo, ya que el 55 % de los viajeros que se quedaron en alquileres de corta duración en 2023 lo hicieron fuera de las grandes ciudades. Esta tendencia está en alza, y el número de noches en alquileres de corta duración en zonas rurales se ha duplicado desde 2020.
Oxford Economics considera que el impacto de los alquileres de corta duración en la vivienda es mínimo y se limita a barrios específicos. Por eso, no es de extrañar que las normativas excesivamente estrictas y mal orientadas que se han aplicado en algunas ciudades europeas no hayan logrado hacer frente a los desafíos locales. Si quieres obtener más información sobre las conclusiones económicas en ciudades concretas de toda la UE, te recomendamos que leas el informe de Oxford Economics.